sábado, 22 de marzo de 2014

Éxtasis de Sta. Teresa de Jesús



Escultura del éxtasis de Sta. Teresa de Jesús, situada en la iglesia de Sta. María de la victoria, en Roma. Fue realizada por Gian Lorenzo Bernini y forma parte del conjunto de la capilla Cornaro, construida en el s.XVII forma parte del periodo barroco italiano. Representa un tema religioso, los dos personajes principales son Sta. Teresa de Jesús junto a un ángel. Son figuras de bulto redondo, con una gran variedad de puntos de vista. Se aprecian distintas técnicas de tallar el mármol: en los cuerpos y en los rostros, un cuidado acabado, completamente pulido que da la sensación de suavidad y en los ropajes tanto de la virgen como del ángel, una gran cantidad de pliegues que juega con la luz, creando claroscuros y ayudando a formar distintos volúmenes, y en la parte inferior del conjunto se aprecia la técnica del non-finito, que nos recuerda a Miguel Ángel y da la sensación de que no está terminado, aparece la piedra en su estado bruto. Sobre el conjunto una serie de rayos dorados, que iluminan a los personajes principales y a la vez llaman la atención del espectador para que dirijan la mirada hacia ellos junto con el ángel que está dirigiéndose hacia la virgen, la figura de la virgen es una composición en zigzag, presenta ese dinamismo del barroco y finalmente mencionar las caras, esa gran expresividad que muestran el momento justo, el de más tensión, queriendo revelar lo que sienten los personajes en su interior.

lunes, 17 de marzo de 2014

Basílica San Andrés del Quirinal


Iglesia situada en la colina del Quirinal (de ahí su nombre). Fue construida a mediados del siglo XVII por Gian Lorenzo Bernini. Forma parte estilo barroco de Italia. Una fachada en la que se nota la influencia clásica. Comienza con una escalinata (símbolo de la ascensión hacia la divinidad, asociándola con las montañas y la altura), con sus peldaños rematados en forma convexa, y sobre ellos un pórtico de entrada sostenida por columnas de orden gigante que sostienen una bóveda de horno, con una rica decoración en su interior. La puerta principal sigue la estructura de friso corrido, con un tímpano también sin decoración y a continuación un entablamento de forma convexa, que da movimiento a la fachada, decorado con una balaustrada y un escudo central. En ambos lados dos pilastras adosadas de orden gigante y capitel compuesto, que sostienen un friso corrido, con una cornisa decorada y un tímpano sin decoración, que avanza y retrocede en el muro, adaptándose a los distintos elementos, como pueden ser las pilastras. Y en el exterior el gran tambor que cubre la bóveda y un entablamento que avanza y retrocede, además son evidentes los materiales combinando mármol y ladrillo. En cuanto a la planta, destacar su forma ovalada característica del período Barroco, en el que se prefieren las plantas centralizadas, y una serie de capillas alrededor del espacio central que alternan las formas rectangulares y circulares y dos brazos cóncavos que sirven para central la visual del espectador hacia el pórtico central, una finalidad envolver al espectador. Son clara influencia de Bernini (columnata de la plaza de S.Pedro del Vaticano)

San Carlos de las cuatro fuentes

 Iglesia de San Carlos de las cuatro fuentes, Roma, realizada por Francesco Borromini. Es un tipo de arquitectura religiosa del arte italiano en el período del Barroco, s.XVII. Una fachada en la que destacan dos niveles. En el nivel inferior, sobre una escalinata de peldaños rematados de forma convexa, la puerta central, enmarcada por dos columnas, una a cada lado, que sujetan un dintel sobre el que se representa una escultura dentro de un nicho. A ambos lados, dos columnas de orden gigante que rompen con el entablamento (muy características del barroco), dotando de gran simetría a la fachada, ya que la decoración de este primer nivel es completamente igual en los dos lados (tanto los tondos como las dos  figuras laterales). A continuación un gran entablamento que adquiere movimiento al ser dotado de formas ondeantes, que termina en una balaustrada y se encuentra grabado con unas letras (influencia romana). Y a continuación un segundo nivel que sigue la misma estructura que el anterior (puerta central y a ambos lados columnas de orden gigante) Tiene una rica decoración y destacando, un espejo central ovalado, sujetado por dos querubines y rematado con un frontón y con volutas. Una clara novedad, la presentación de los capiteles esquinados y todas las formas cóncavas excepto el pabellón convexo.La fachada en general denota movimiento al jugar con las formas cóncavas y convexas y rompe con el equilibrio característico del Renacimiento, además supone un conjunto tanto de escultura como de arquitectura. En cuanto a la planta, resaltar el gusto barroco por las plantas centralizadas, para ello usan las formas ovaladas. Pero en este caso Borromini ha situado un rectángulo central, en el que se inserta un gran óvalo con los lados cóncavos, que a si mismo en su configuración interna presenta una plasticidad de los elementos que hace que interactúen y en todo el lateral nichos entre columnas.

viernes, 14 de marzo de 2014

Capilla funeraria de los Médicis



Se trata de la tumba funeraria de los Médicis, situada en la capilla de San Lorenzo. Una composición realizada por Miguel Ángel durante el Renacimiento italiano, exactamente durante el Cinqueccento. Representa la muerte a través del neoplatonismo. Ya forma parte de un manierismo italiano, en el que las figuras representan movimiento y tensión con abundantes escorzos. Sobre la tumba, dos volutas alargadas y curvas que sostienen dos figuras: se trata de una metáfora del día y de la noche, la de la izquierda (el día) una anatomía jóven, en cuerpo de mujer y la de la derecha un cuerpo de hombre. Rompen el equilibrio característico del Renacimiento, dando la sensación de que se van a escurrir hacia abajo. y una tercera figura, en el muro que representa al fallecido observando su propia tumba. En el muro distintos nichos decorados con modillones que no sustentan nada, lo que hacen es desequilibrar el muro, intentando sorprender y dar una sensación de angustia y recargada, dando ese toque característico del manierismo escultórico de Miguel Ángel.


Dánae recibiendo la lluvia de oro



Lienzo pintado por Tiziano durante el Renacimiento italiano, exactamente en el Quinqueccento. El tema es una dánae recibiendo la lluvia de oro, mitología, muy representada durante el Renacimiento. Refleja el estudio de la anatomía (corrientes del humanismo y del antropocentrismo) mostrando formas suaves y blandas, a través de trazos ligeros. El volumen se adquiere con la luz, creando contraluces y sombras. Las figuras adquieren expresividad y se sitúan en distintos planos, la perspectiva se consigue  usando telas o cortinas, como elementos de encuadre.

David (Miguel Ángel)



Escultura realizada por Miguel Angel en mármol blanco durante el Renacimiento italiano, exactamente en el Cinqueccento. El tema es el David bíblico que casi siempre se usaba como excusa para representar desnudos en esta época. Demuestra la gran influencia del humanismo y del antropocentrismo que trajo consigo el Renacimiento y la curiosidad por la anatomía humana, de la que se comenzaban a tener estudios más avanzados. Se trata de una escultura de bulto redondo, en contraposto y además presenta la curva praxiteliana, combinando las líneas de fuerza en zigzag. Los acabados son cuidados y muy pulidos, gran minuciosidad y detalle (venas o músculos) y en general esbeltez y canon seguido en esta época. Pero presenta una novedad característica de Miguel Ángel: la "terribilitá". El gesto esta en tensión, expresa claramente los sentimientos de la figura, lo que le hace parecer real, además el gesto que adquiere el cuerpo es en tensión, el momento justamente anterior al movimiento, como que se está conteniendo.

La Gioconda o Monalisa



Pintura realizad por Leonardo da Vinci durante el Renacimiento italiano, exactamente en el Cinqueccento. En un primer plano la Gioconda con las manos cruzadas, justo delante de una ventana y en el fondo el paisaje. Cabe destacar el dominio de da Vinci en la expresión de la cara, una sonrisa enigmática, no se sabe ni quién era la mujer y tampoco si estaba seria o sonreía. Pero sin duda alguna el elemento característico de esta pintura es la técnica del "esfumato" creada por Leonardo, difuminando los contornos, haciendo que los elementos del paisaje se mezclen, dando una sensación de niebla y un halo de misterio, además incluye la perspectiva aérea, oscureciendo los colores a medida que se alejan. Otro rasgo distintivo de esta época es el volumen, que ya se consigue de forma más natural al jugar con la luz, creando claroscuros y contrastes.