lunes, 25 de noviembre de 2013

Mausoleo de santa Constanza

 El mausoleo de Santa Constanza es una construcción paleocristiana. De planta circular centralizada, lo que hace que se centre toda la atención en la persona que está en el medio del edificio para ser venerada. A continuación hay un círculo concéntrico delimitado por dobles columnas compuestas que sujetan arcos de medio punto, entre la columna y el arco hay un pequeño friso. Estas columnas a su vez delimitan un deambulatorio que termina en pequeños baptisterios hechos en un muro muy grueso.
En el centro del mausoleo hay una gran cúpula abierta que se sujeta sobre un tambor con ventanales.

Basílica de santa Sabina


La basílica de Santa sabina es una construcción paleocristiana de planta rectangular. Está compuesta por tres naves: una central que termina en un ábside y dos laterales, mas estrechas delimitadas por columnas.
La nave central supone un espacio camino hacia el ábside, esto hace que sea el primer lugar en el que nos fijemos.
Para conseguir este efecto, las naves están separadas por columnas de orden compuesto, que sirven de elemento sustentante para unos arcos de medio punto peraltado. A continuación hay un gran friso liso que sirve de separación entre las dos alturas. La segunda planta está formada por una serie de ventanas que hacen un ambiente mas luminoso, junto con las tres ventanas terminadas en arco para adaptarse al ábside. El techo está cubierto de casetones de madera. El ábside esta formado por el altar y el presbiterio, separado de los fieles por el baldaquino. La basílica tiene un tejado a dos aguas en la nave central, que es mas alta que las laterales, mientras que las naves laterales tienen un tejado a un agua.

San Vital

Se trata de una basílica bizantina construida en el siglo X.
Presenta una gran planta central octogonal, lo que sugiere una sensación de equilibrio y espacio, ayudada por grandes pilares que sujetan una cúpula octogonal. Esta cúpula se sostiene sobre un tambor con varias ventanas. Al rededor de este espacio central tenemos el deambulatorio.
Al ser octogonal, la planta queda dividida en ocho hexedras y, a partir de la central, tenemos un ábside, precedido por el presbiterio.
Este ábside tiene una representación en un mosaico en la que destaca Jesús en el medio de otras personas, que se encuentran sobre un fondo dorado, esto nos lleva a la conclusión de que se trata de un mosaico cristiano. Debajo hay tres ventanas alargadas, adaptándose a la forma del ábside.
En la zona interior de la iglesia se pueden observar dos alturas, la inferior, dominada por un espacio camino hacia el ábside y la superior, en la que se encontraba el gineceo (lugar donde se situaban las mujeres) y a continuación la cúpula que termina en un tejado a dos aguas.
Además esta construcción cuenta con un nártex para los catecúmenos. 


viernes, 15 de noviembre de 2013

Santa Sofía


Está compuesta por una planta central, los minaretes de los lados no son de la época.
Lo más característico de este edificio es su cúpula de media naranja, que tiene un gran peso que se traslada de hexedra a muros laterales, que son grandes pilares.
En el centro tiene un gran espacio vacío y un amplio diámetro sujeto por pechinas.
Está construida con recursos romanos: se trata de cerámicas alargadas y huecas que se cubren con cadenas que servirán para enlazar los materiales y a continuación, se cubre con cemento que consolidará la estructura final. Esto hace que los materiales pesen menos y se conserve mejor (lleva en pie desde el siglo sexto)
Si observamos el alzado, se puede decir que está formada por un doble cuerpo: tribuna o matronium (donde se situaban las mujeres) sobre naves laterales y a ambos lados por encima de la tribuna la pared continua recta y se abre un amplio cuerpo de ventanas a tres niveles.
Y si continuamos ascendiendo, observamos que la cúpula no tiene tambor, y arranca directamente desde ventanas.
Y si nos referimos a una vista exterior, destacan grandes muretes (estribos) abiertos en zonas laterales que terminan en cúpulas. De esta forma los empujes se van "extendiendo" poco a poco conforme se llega a la base, lo que adquiere una forma "piramidal" que le aporta equilibrio.
La disposición espacial de los elementos está formada por un atrio, que lleva a un nártex, una hexedra, la cúpula otra exedra que se recorren por un eje longitudinal o espacio camino que nos lleva al ábside central.


miércoles, 6 de noviembre de 2013

Teatro de Mérida


El teatro de Mérida es romano, creado para escenificar representaciones teatrales en el año 16 a.C.
Está formado por un graderío dividido en tres zonas distintas que podía albergar hasta 6000 espectadores.
Al igual que los teatros griegos, las clases privilegiadas se sientan en las gradas más cercanas a la orchestra, que en este caso están excavadas directamente en el suelo.
A continuación del graderío está la orchestra, con forma semicircular, que es donde se colocaba el coro.
Pegado a la orquesta está el proscenio, lugar donde se situaban los personajes protagonistas y por último, un nuevo elemento que los teatros griegos no incluían: el frontal de la escena, compuesto por columnas que están situadas sobre plintos.
Las columnas están colocadas de forma simétrica, si miramos desde el centro hacia los lados hay una columna, a continuación tres, un par y otras tres columnas, que sirven de elementos sustentantes de un gran friso liso, dividido en dos por una sobresaliente cornisa, que a su vez sujetan más columnas, agrupadas de la misma forma que las del piso inferior.

martes, 5 de noviembre de 2013

Togado Barberini


Se trata de una obra escultórica que representa a un hombre romano con dos bustos en las manos.
En un primer vistazo destaca la toga, de ahí su nombre, que refleja fluidez y movimiento gracias a los pliegues de la vestimenta. En algunas partes como las rodillas, va mas pegada al cuerpo, recordando a la técnica de los paños mojados.
La pierna izquierda está adelantada (contraposto).
También son importantes los rostros, todos ellos tienen un rasgo en común: el realismo, puesto que se trata de una "image maiorum", para recordar a un difunto.

Ara Pacis



La obra representa un relieve narrativo de un altar tallado en mármol.
Está dividido en dos frisos, el inferior tiene una sucesión de dibujos simétricos y el superior, que tiene varias personas en distintas posiciones y con expresiones diferentes.
Hay mujeres hombres y niños.
A simple vista produce una sensación de profundidad y espacio recargado que se consigue multiplicando las cabezas. A penas hay huecos libres en el relieve.
Todos van vestidos con togas en las que se aprecia fluidez y movimiento porque los pliegues de la tela están muy marcados.